Aurora para sectores regulados
Hay empresas a las que no les basta con que las cuentas cuadren: tienen que poder enseñar cómo se llegó hasta ahí. Aurora lleva tu contabilidad, banco e impuestos dejando trazada cada decisión, con los datos de tu empresa aislados, cada acción automática trazada y reversible, y revisión humana en lo que no es evidente. No sustituye a tu programa de compliance sectorial ni aporta certificaciones.
- Cada acción queda registrada con quién la hizo, qué cambió y en qué quedó.
- De un cambio en tus cuentas a la conversación que lo pidió, en un clic.
- Todo lo que borra o compromete algo pasa por una confirmación explícita.
- Los datos de tu empresa, aislados de los del resto y con permisos por rol.
- Cualquier asiento automático se revierte desde el propio movimiento.
- Contabilidad e impuestos al día: lo automático queda trazado y es reversible, lo dudoso para en revisión.
Orden que se defiende
En un sector regulado, “más o menos cuadrado” no vale. Aurora mantiene tu back-office ordenado y con cada paso registrado, para que una inspección o una due diligence no te pillen recomponiendo el puzzle.
Del número a la decisión que lo produjo
Cuando alguien pregunta por qué un asiento está donde está, la respuesta no es una fecha y unas iniciales. Aurora guarda quién lo hizo —una persona, un agente o el sistema—, qué cambió exactamente, cómo acabó y si hubo una confirmación de por medio, junto al hilo de conversación o la ejecución del agente que lo originó. Y si la decisión fue mala, el asiento se revierte desde el propio movimiento.
Nada se ejecuta a tus espaldas
Lo que borra o compromete algo se para y espera un sí explícito. Lo pendiente de tu OK —facturas por revisar, conciliaciones dudosas, cambios de contacto, altas, agentes esperando— se junta en una sola bandeja, para que aprobar no dependa de acordarse de entrar en cinco sitios.
Preguntas frecuentes
¿Aurora es una herramienta de compliance regulatorio?
No sustituye a tu equipo o asesor de compliance sectorial, ni aporta certificaciones. Lo que aporta es un back-office financiero ordenado, registrado y defendible, que es la base sobre la que se apoya todo lo demás.
¿Qué queda registrado exactamente?
De cada acción que cambia algo: quién la hizo —una persona, un agente o el sistema—, sobre qué, qué cambió, cómo acabó y si pasó por una confirmación explícita. Y el hilo de conversación o la ejecución del agente que la originó, para poder reconstruir el porqué y no solo el qué.
¿Qué pasa con la seguridad de mis datos?
Los datos de cada empresa están aislados de los del resto en la propia base de datos, y dentro de tu empresa cada persona ve y hace lo que le permite su rol: el acceso está controlado por ti. Lo que no es evidente para en revisión. Lo que se automatiza queda trazado y es reversible.