Margen bruto

El margen bruto es lo que queda de las ventas tras restar el coste directo de producirlas, antes de los gastos de estructura.

Qué es el margen bruto

El margen bruto es lo que te queda de una venta después de pagar lo que te ha costado entregarla, y antes de pagar nada más. Es el dinero disponible para cubrir estructura, sueldos que no son de producción, marketing, oficina e impuestos. Y, con suerte, beneficio.

Se expresa en euros o en porcentaje sobre ventas. El porcentaje es el que sirve para comparar, porque no depende del tamaño.

La fórmula

Margen bruto (€) = ingresos por ventas − coste de ventas

Margen bruto (%) = margen bruto ÷ ingresos × 100

El coste de ventas es el coste directo de lo que vendes: mercancía, materia prima, subcontratas, licencias de terceros que revendes, infraestructura que consume el servicio. En la cuenta de resultados del Plan General Contable, la aproximación más rápida es el importe neto de la cifra de negocios menos los aprovisionamientos.

Un ejemplo con números

Una empresa de software factura 600.000 € al año. Sus costes directos son 42.000 € de infraestructura en la nube, 60.000 € del equipo de soporte y activación, y 18.000 € de licencias de terceros que van dentro del producto.

  • Coste de ventas = 42.000 + 60.000 + 18.000 = 120.000 €
  • Margen bruto = 600.000 − 120.000 = 480.000 €
  • Margen bruto en porcentaje = 480.000 ÷ 600.000 = 80 %

Compáralo con una agencia que factura los mismos 600.000 € y paga 390.000 € a freelances y proveedores: su margen bruto es de 210.000 €, un 35 %. Los dos negocios facturan igual y no se parecen en nada. Uno tiene 480.000 € para pagar estructura y crecer; el otro, 210.000 €.

Dónde está la trampa

En qué metes dentro del coste de ventas. No hay una única convención: hay empresas que incluyen el personal directo de producción y empresas que lo dejan en gastos generales, y el margen resultante cambia mucho. Lo importante es elegir un criterio, escribirlo y no cambiarlo cada trimestre. Un margen que sube porque has movido una partida de sitio no es una mejora.

Qué no mide

No mide beneficio: por debajo del margen bruto quedan estructura, financiación, amortizaciones e impuestos. Un 70 % de margen bruto convive perfectamente con pérdidas si la estructura se come el resto.

Tampoco mide caja. El margen bruto se calcula sobre facturas emitidas; si tus clientes pagan a 90 días, ese margen todavía no está en el banco. Y no distingue clientes: un margen medio del 45 % puede esconder un cliente grande al 15 % que te está costando dinero atender.

Cómo lo hace Aurora

Aurora categoriza ingresos y gastos a partir de facturas y movimientos ya conciliados, de modo que la separación entre coste directo y estructura sea consistente mes a mes —que es justo la trampa que describe el apartado anterior—, y te enseña el margen bruto ya calculado junto al resto de ratios, con la comparación contra el periodo anterior. Los agentes aplican reglas primero, dejan cada decisión trazada y te piden aprobación en lo que importa.

Aurora lleva esto por ti — con agentes de IA que ejecutan y tú apruebas.

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