Tesorería

La tesorería es la gestión del dinero disponible: saldo real, cobros y pagos previstos, y la liquidez necesaria para pagar siempre a tiempo.

Qué es la tesorería

La tesorería es el dinero líquido de la empresa y la función de gestionarlo: saber cuánto tienes, qué va a entrar, qué va a salir y cuándo. Es el pulso financiero del día a día, y se ocupa de una sola cosa: que nunca falte dinero para pagar lo que toca pagar.

Se distingue de la contabilidad en el momento. La contabilidad registra lo que ha pasado; la tesorería mira hacia delante.

La fórmula

Posición de tesorería a fecha X = saldo actual + cobros previstos hasta X − pagos comprometidos hasta X

El saldo actual es lo que hay en cuentas hoy. Los cobros previstos son facturas emitidas con su fecha de vencimiento real, no la optimista. Los pagos comprometidos incluyen nóminas, cuotas, proveedores, préstamos e impuestos: el IVA trimestral y las retenciones son dinero que ya no es tuyo aunque esté en tu cuenta.

Una previsión con números

Una pyme empieza abril con 52.000 € en el banco:

Concepto Importe
Saldo inicial 52.000 €
Cobros previstos de clientes +71.000 €
Nóminas y seguridad social −44.000 €
Proveedores y gastos generales −19.000 €
Liquidación de IVA del trimestre −23.000 €
Cuota de préstamo −3.500 €
Saldo previsto a 30 de abril 33.500 €

El mes cierra en positivo. Pero si el cliente que debe 30.000 € paga en mayo en vez de en abril, el saldo baja a 3.500 € y cualquier imprevisto deja la cuenta en descubierto. Esa es la información que da una previsión de tesorería y que no da el saldo del banco.

Tesorería no es beneficio

Son dos cosas distintas y confundirlas es el error más caro que se comete en una pyme. El beneficio dice si el negocio gana dinero a lo largo del año; la tesorería dice si puedes pagar la nómina el día 30. Se puede ser rentable y quedarse sin liquidez por crecer deprisa: cuanto más vendes, más adelantas en costes antes de cobrar.

Tampoco es tesorería todo el saldo que ves. Si en la cuenta hay 40.000 € pero 20.000 € son IVA repercutido que liquidarás el mes que viene, tu liquidez real es la mitad.

Por qué se descontrola

Porque la información vive repartida: el banco por un lado, las facturas emitidas por otro, los vencimientos de proveedor en la cabeza de alguien. La hoja de cálculo que lo une se queda desactualizada en cuanto pasa una semana.

Cómo lo hace Aurora

Aurora conecta tus cuentas, concilia los movimientos con facturas y asientos, y resuelve la fórmula de arriba por ti: proyecta los próximos noventa días juntando tu saldo real, las facturas que vencen, los impuestos del trimestre, las nóminas y los pagos recurrentes que reconoce en tu historial — y cada uno de esos eventos dice si es seguro o previsto, en vez de mezclarlo todo en un número. Si en esa proyección la caja baja del mínimo que te marcas, te avisa del día exacto y de qué cobro adelantar o qué pago aplazar para evitarlo. Y la posición no sale solo de las cuentas corrientes: préstamos, leasing, factoring, confirming y depósitos entran en el mismo cuadro, y los extractos se pueden cargar en Norma 43 cuando el banco no conecta directo.

Aurora lleva esto por ti — con agentes de IA que ejecutan y tú apruebas.

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