Cuentas anuales

Documentos que resumen el ejercicio de una sociedad: balance, pérdidas y ganancias y memoria. Se aprueban y se depositan en el Registro Mercantil.

Qué son las cuentas anuales

Son el documento oficial que cierra el ejercicio de una sociedad. Forman una unidad: se leen juntas, no por separado. Las regulan la Ley de Sociedades de Capital y el Plan General de Contabilidad.

Los documentos que las componen son cinco:

  • Balance de situación: qué tiene la empresa y cómo lo ha financiado, a fecha de cierre.
  • Cuenta de pérdidas y ganancias: ingresos menos gastos del ejercicio.
  • Estado de cambios en el patrimonio neto: cómo ha variado el patrimonio y por qué.
  • Estado de flujos de efectivo: de dónde ha salido y a dónde ha ido la caja.
  • Memoria: la explicación en texto de todo lo anterior, con los criterios aplicados.

Quienes pueden formular balance abreviado no están obligados a presentar el estado de flujos de efectivo. Las sociedades que aplican el PGC de pymes tienen además modelos simplificados.

El calendario real, paso a paso

Aquí es donde más se equivoca la gente. No es “el primer semestre”: son tres hitos encadenados, cada uno con su plazo.

  1. Formulación. El órgano de administración formula las cuentas en los tres meses siguientes al cierre del ejercicio. Para un ejercicio natural, hasta el 31 de marzo. Las firman todos los administradores.
  2. Aprobación. La junta general ordinaria las aprueba dentro de los seis primeros meses de cada ejercicio. Para un ejercicio natural, hasta el 30 de junio. En la misma junta se acuerda la aplicación del resultado.
  3. Depósito. Se depositan en el Registro Mercantil del domicilio social dentro del mes siguiente a la aprobación. Si la junta aprueba el 30 de junio, el depósito vence el 30 de julio.

No depositar tiene consecuencias concretas: el registro queda cerrado para inscribir la mayoría de actos de la sociedad si pasa un año desde el cierre sin depositar, y el incumplimiento puede acarrear sanción.

Modelo normal, abreviado o de pymes

El formato depende del tamaño. Una sociedad puede formular balance y memoria abreviados si durante dos ejercicios consecutivos reúne, a fecha de cierre, al menos dos de tres circunstancias: activo total por debajo del umbral, importe neto de la cifra de negocios por debajo del suyo y número medio de trabajadores no superior a 50.

Hay un proyecto de ley en tramitación que eleva los importes monetarios de esos umbrales para trasponer la Directiva (UE) 2023/2775, así que conviene mirar el artículo 257 de la Ley de Sociedades de Capital vigente en tu ejercicio en lugar de fiarse de una cifra memorizada. La cuenta de pérdidas y ganancias abreviada tiene sus propios umbrales, más altos, en el artículo 258.

Qué relación tienen con el impuesto

Las cuentas anuales y el modelo 200 salen de la misma contabilidad. El resultado del ejercicio que aprueba la junta es el punto de partida de la base imponible del Impuesto sobre Sociedades, al que después se aplican los ajustes fiscales. Por eso el orden natural es: cerrar, formular, aprobar y luego presentar el 200 en julio.

Cómo lo hace Aurora

Aurora mantiene durante todo el año la contabilidad de la que salen las cuentas anuales: facturas registradas, banco conciliado y libros al día. La generación de las cuentas y su depósito forman parte del cierre anual, que está en el roadmap del producto; hoy ese paso se coordina con tu gestor.

Aurora lleva esto por ti — con agentes de IA que ejecutan y tú apruebas.

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