Epígrafe del IAE
Código censal que clasifica tu actividad ante Hacienda. Se declara en el 036 y determina retenciones, régimen de IVA y obligaciones fiscales.
Qué es el epígrafe del IAE
Es el código con el que declaras ante Hacienda a qué se dedica tu negocio, dentro de las tarifas del Impuesto sobre Actividades Económicas. No es una etiqueta descriptiva: es la casilla de la que cuelgan tus obligaciones fiscales.
Las tarifas se dividen en tres secciones. La sección 1 recoge las actividades empresariales (comercio, industria, hostelería, servicios). La sección 2, las profesionales (abogados, arquitectos, consultores, diseñadores). La sección 3, las artísticas. Dentro de cada sección hay divisiones, agrupaciones, grupos y epígrafes.
Epígrafe frente a CNAE
El epígrafe es censal y tributario: lo gestiona Hacienda y decide cómo tributas. El CNAE es estadístico: lo mantiene el INE y sirve para clasificar sectores, además de determinar tu tipo de cotización por accidentes de trabajo en la Seguridad Social.
Se declaran en sitios distintos. El epígrafe va en la declaración censal, el modelo 036. El CNAE aparece en la escritura, en las cuentas anuales y en tu alta en la Seguridad Social. Tener uno bien no implica tener el otro bien.
Qué cambia según el epígrafe que tengas
- Si te retienen o no. Un profesional de la sección 2 emite facturas con retención de IRPF: 15 % general, 7 % en el año de alta y los dos siguientes — pero ese 7 % hay que comunicárselo por escrito a cada cliente, que guarda la comunicación firmada; si no, te retiene el 15 %. Un empresario de la sección 1 en estimación directa factura sin retención.
- Si tu casero tiene que retenerte, o tú a él. Un arrendador dado de alta en un epígrafe del grupo 861 con cuota no nula puede acreditarlo y librarse de la retención del 19 % del modelo 115.
- Tu régimen de IVA. Recargo de equivalencia en comercio minorista de personas físicas, exenciones en enseñanza o sanidad, posibilidad de módulos: todo cuelga de la actividad declarada.
- Cada actividad, su alta. Si abres una línea de negocio nueva, presentas un 036 de modificación. No basta con facturarla.
Un ejemplo con números
Una consultora se da de alta como profesional (sección 2) y factura 3.000 € a un cliente empresa. En su cuarto año de actividad, la retención es del 15 %: 450 € que cobra el cliente y adelanta a Hacienda por ella. En sus primeros tres años sería del 7 %: 210 €.
Si por error se hubiera dado de alta en un epígrafe empresarial de la sección 1, sus clientes no le retendrían nada. Cobraría 450 € más por factura, pero llegaría a la declaración de la renta sin un solo euro adelantado y con la factura entera del año de golpe. Y el 036 estaría mal.
Quién paga realmente el IAE
Casi nadie, entre las pymes. Están exentas todas las personas físicas, las entidades con un importe neto de la cifra de negocios inferior a 1.000.000 € y cualquier sujeto pasivo durante los dos primeros periodos impositivos de su actividad. La obligación de darse de alta en el epígrafe sigue existiendo aunque no pagues cuota: el epígrafe manda igual.
Cómo lo hace Aurora
Aurora guarda tu epígrafe en la ficha de la empresa y lo usa para saber qué retenciones aplican a tus facturas y qué modelos te tocan cada trimestre. Los cambios censales ante Hacienda los presenta un profesional con su certificado; Aurora prepara los datos y avisa cuando lo que facturas deja de encajar con lo que tienes dado de alta.
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Aurora lleva esto por ti — con agentes de IA que ejecutan y tú apruebas.
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